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Taller literario sobre Sara vencida y lúcida

         Fue toda una sorpresa, pero durante un mes a lo largo de cuatro clases –una por semana-, mi novela Sara vencida y lúcida  fue leída, discutida y analizada por los alumnos del taller literario de la profesora y escritora Margarita Carriquiry y del doctor Carlos Abin, abogado y escritor.  Cuando Carlos me llamó para comunicármelo, no salía de mi asombro. Nos habíamos conocido  en la Fundación de Cultura Universitaria en un encuentro de escritores en el marco de la Noche de las Librerías en noviembre de 2025, cuando no hacía aún dos meses de la publicación y presentación en la Feria del Libro de Montevideo de mi novela Sara vencida y lúcida a fines de setiembre. El encuentro fue hermoso, fructífero, y permitió que los escritores, que de  regla navegamos a tientas en el arduo y solitario oficio de escribir,  intercambiáramos, nos conociéramos, y por supuesto, habláramos de nuestros respectivos libros. Con Carlos y Margarita fue muy fácil vincularse y muy grato charlar y profundizar, por su cultura, su compromiso con la literatura y con los meandros y vericuetos de la escritura, y sus cualidades como personas, y como suele ocurrir cuando encontramos buena gente, salimos del evento a la noche de 25 de Mayo como si nos conociéramos de toda la vida. Exactamente un mes después recibí la llamada de Carlos: Margarita y él habían leído Sara vencida y lúcida, que los había sorprendido y les había gustado mucho. Y no solo eso, incluirían la novela en el programa de autores y obras a dar durante el 2026 en el taller de literatura que dictan ambos en Montevideo y en La Floresta de manera presencial y por plataforma Zoom, en el cual siempre solían dar algún autor uruguayo. Lo que me pedían era si podría yo participar personalmente y concurrir al taller al finalizar el estudio de mi libro, para hablar sobre él y responder las preguntas que me quisieran hacer los talleristas.

         Por supuesto, azorado y honrado al mismo tiempo, agradecí la elección de mi novela, y le dije que iría. Claro que iría. No podía ambicionar otra fortuna ni reclamar más honor.

         Días van, días vienen, escribe Ciro Alegría en El mundo es ancho y ajeno.  La actividad con Sara… no paró desde entonces. En marzo la presenté en la Feria del Libro Chacú Guaraní de Asunción, Paraguay,  en mayo se realizó un Coloquio acerca de la novela en el Colegio de Abogados del Uruguay, y de pronto, el lunes pasado, 29 de junio, 2026, allí estaba yo seis meses después de la llamada, subiendo las escaleras hasta el apartamento del primer piso de Margarita y Carlos que ya me esperaban  junto a los participantes del taller. No solo me encontré con gente con el libro en mano, sino también con una gran curiosidad y avidez por inquirir al autor sobre numerosos tópicos que los inquietaban, como, por supuesto, la edad de la protagonista, la difícil digestión para algunos de sus avatares, y  las incertidumbres de la credibilidad que hacía tambalear el pacto ficcional; si se trataba de una historia de amor, sobre los prejuicios, o de la pandemia, y así preguntas y más preguntas durante una hora y media corrida. La aguda y certera conducción de Margarita y la participación de Carlos con sus esclarecedoras ideas, permitieron además ir abordando otra serie de aspectos. Así, la experiencia del autor incorporada a la ficción; los vínculos entre realidad y narración;  el estilo narrativo; los diversos lenguajes existentes en el texto como el lenguaje del Evangelio en el que se expresa uno de los personajes secundarios, Juancho; el crecimiento y el rol de las iglesias evangelistas en los barrios populares y las incongruencias entre las decisiones institucionales eclesiásticas teñidas de lo terrenal y conveniente y la justicia y bondad absoluta que supone la existencia de un dios;  los recursos y tratamientos propios de la novela negra para describir la violencia desatada en esos barrios así como la mafia más encumbrada tras los manejos empresariales para el lavado de dinero; el crecimiento del personaje de Sara, desde su inicial calidad de veterana de buena posición económica enfrentada a la angustia e inminencia de la muerte por la pandemia y a un evento extraordinario que viene en su rescate, hasta,  por un lado, un rol más maternal de sustento y apoyo a los otros personajes como Sergio, su ex compañera Sabrina o su madre Rosaura Rojas, y por otro lado, la asunción de un papel de investigadora tenaz y rigurosa que es decisivo en el desarrollo de la trama; el desdoblamiento del autor creador de la historia  y al mismo tiempo conducido y seducido por su muy poderoso personaje; el juego final de novela con el enfrentamiento de Sara con su condición y con el propio autor.

         En fin. Para un autor, una maravilla de encuentro, participativo, preguntón inconforme, plural, pues de qué otra cosa puede tratarse la literatura si no es de todo eso.

         Gracias Margarita. Gracias Carlos.  

         A ellos y a todo el grupo del taller, por la cálida, atenta, y lúcida recepción, un abrazo.

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